Tarta de Queso Matcha
Esta irresistible tarta de queso Matcha combina la textura cremosa de una tarta de queso clásica con el aroma único y terroso del té verde japonés. Perfecta para ocasiones especiales o como un capricho con estilo.
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Introducción
The fascinating world of Japanese cuisine has bestowed upon us a true gem: the Matcha Cheesecake. This dessert is far more than just a sweet temptation; it's a homage to the delicate balance and unique flavors of Asia. While cheesecake in many Western countries is often understood as a rich, sweet treat, this Japanese-inspired version introduces an entirely new dimension. The intense, slightly bitter taste of high-quality matcha green tea harmoniously combines with the creamy sweetness of the cheesecake. The result is a dessert that captivates both connoisseurs and newcomers alike. It's the perfect choice for special occasions when you want to surprise your guests with something extraordinary, or simply to treat yourself to a moment of Japanese-style indulgence. The preparation might seem complex at first glance, but with a little attention to detail, you'll create a genuine delight that enchants all your senses.
Ingredientes
- 250 g queso crema
- 100 ml nata para montar
- 6 huevos (medianos)
- 80 g azúcar
- 2 tbsp matcha en polvo
- 40 g harina de trigo de todo uso
- 1 pinch sal
- 1 tbsp zumo de limón
- 1 packet azúcar vainillado
- 1 tbsp azúcar glass
Instrucciones
- En un bol grande, bate el queso crema con el azúcar vainillado y la mitad del azúcar hasta que esté suave y sin grumos. Añade la nata y el polvo de matcha, luego mezcla bien hasta obtener una mezcla homogénea y verde.
- Separa los huevos. Añade las yemas de una en una a la mezcla de queso crema y matcha, batiendo bien después de cada adición hasta que la mezcla esté de color amarillo pálido y cremosa. Luego, incorpora la harina y una pizca de sal hasta que se mezclen justo.
- En un bol separado y sin grasa, bate las claras de huevo con el zumo de limón hasta que formen picos firmes. Añade gradualmente el azúcar restante, continuando batiendo hasta obtener picos firmes y brillantes. Precalienta el horno a 150°C (300°F) con calor convencional y forra un molde desmontable (20-22 cm de diámetro) con papel de horno.
- Incorpora suavemente las claras de huevo batidas a la mezcla de queso crema hasta que la textura sea ligera y aireada. Vierte la mezcla en el molde desmontable preparado y coloca el molde en un recipiente más grande apto para horno. Llena este recipiente más grande hasta la mitad con agua hirviendo (baño María).
- Hornea la tarta de queso en el baño María a 150°C (300°F) durante 60-70 minutos, o hasta que los bordes estén firmes y el centro aún se mueva ligeramente. Deja la puerta del horno ligeramente entreabierta y permite que la tarta repose durante otros 15 minutos en el horno.
- Retira la tarta del horno y déjala enfriar completamente a temperatura ambiente antes de refrigerarla durante al menos 4 horas, o idealmente toda la noche, hasta que esté firme. Opcionalmente, espolvorea con azúcar glass antes de servir.